Mi firma en la SER

Artículos escritos para un programa de la Cadena SER en Lorca

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Location: Lorca, Murcia, Spain

Monday, January 08, 2007

19. LECTURA MONJIL




La aplicación de la conclusiones del Vaticano II permitió a las comunidades de religiosas elegir entre la vida contemplativa o la vida activa. Es decir, monjas dedicadas a la oración mental que tienen que ingeniárselas después para buscarse los garbanzos, o monjas dedicadas a la educación, por poner un ejemplo, sin olvidar por ello su vocación religiosa. En Lorca tenemos ejemplo de ambas: las clarisas y las mercedarias. Se supone que las segundas se ganan la vida trabajando como cualquier hija de vecina y que las primeras buscan su sustento en el mismo convento. Yo creo que el problema de la vida religiosa no es ese, sino la falta de vocaciones. Pero este es otro añálisis. Ninguna de ellas van a pasar hambre porque hay un fondo del Obispado, o algo así, que las socorre. Para ganarse la vida, en muchos conventos, alguna monja ha escrito algún que otro libro con recetas de lo que se supone delicatessen, séase yemas de Santa Teresa en Ávila, teticas de monjas en Orihuela, Murcia y Lorca, por ejemplo. He tenido la suerte de adquirir antes de Navidad uno totalmente distinto titulado Meditar con el arte, cuya autora es una monja clarisa del Monasterio de la Soledad de Valladolid. Se llama Sor Isabel de la Trinidad. Algunos de los conventos de las grandes ciudades conservan en su interior obras de arte, las que les dejaron después de la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX y la guerra incivil del XX, cuya memoria celebramos por decreto. En su clausura puede ver obras de Juan de Juni, Gregorio Fernández, Diego Valentín Díaz y algunas de las escuelas de Mena y Berruguete. Aúna esta monja su criterio de belleza que, según ella, nos habla de Dios, con sus conocimientos de pintura y una cierta actitud contemplativa. Y ha escrito un libro muy sencillo compuesto de ciertas reflexiones religiosas que concluyen con una oración breve, lo que le ha sugerido el cuadro que nos presenta. Es decir, escoge una cuestión, nuestro trabajo es oración, por ejemplo y ejemplifica con el óleo de Gustave Caillebotte, impresionista francés (1848-1894), Los acuchilladores de parqué. Hace unas escuetas reflexiones que vienen a cristianizar un momento de lectura. Pero su escrito obedece a un método. Primero presenta el cuadro: “Es un cuadro de grandes dimensiones, muy realista, en la tendencia de una época que tendía a plasmar escenas de la vida cotidiana”. A continuación, procede a la reflexión: “El trabajo ordinario es una ocasión perfecta para la realización de la vida cristiana”. Después se contempla el cuadro al que, por cierto, le ha quitado el detalle de la botella de vino que hay a la derecha del cuadro para centrarse en el esfuerzo corporal, y concluye con la oración: “Te ofrezco, Señor, este mi trabajo. Ayúdame a hacerlo bien”. Todo muy sencillo. Pero obedece a la fórmula tradicional de la meditación y lo hace de modo sutil, elegante y suave, sin darle mucha trascendencia. Si lo he leído yo y lo he obsequiado en Navidad, puedes hacer lo mismo y leer un cuadro cada día. No queráis leerlo de un tirón.

Saturday, November 11, 2006

18. LAS TRES MARÍAS

Dentro de mi personal memoria histórica, la que yo he vivido, la que nadie me ha contado, ni siquiera los Alcántara que no he visto en la Televisión Española del que gobierna, la que no implica adoctrinamiento alguno ni siquiera para que cada uno use el voto a la manera que quieren los partidos, puesto que sólo ansían el voto para después hacer lo que les venga en gana y olvidarse del ciudadano hasta otras elecciones, tengo bien claro que entonces se estaba contra algo, se buscaba algo que ahora tienen y utilizan los que crean los problemas: democracia. Pues bien, allá por el 1976 apareció en España un libro que, publicado en la primavera de 1971 en Portugal, fue entonces, y lo sigue ahora siendo, interesante. Se titulaba Nuevas cartas portuguesas. Las tres Marías, porque sus autoras eran María Velho da Costa, María Isabel Barreno, María Teresa Horta. Era un libro feminista que denunciaba la situación de sometimiento de la mujer al hombre al final de la dictadura de Caetano. Fueron, pues, detenidas por el gobierno portugués, acusadas de abuso de la libertad de prensa y atentado a la moral pública. La obra fue prohibida. El proceso contra las 'tres marías' terminó en 1974 con la caída de dictador. Si se lee el libro ahora, no sólo se será consciente de la situación de la mujer, la española incluida, en la época de la muerte de Franco y la transición a la democracia, sino de lo casi mucho, aunque en otro sentido, que la situación apenas ha variado. Con independencia del contenido, que no se puede glosar en un minuto, a mí lo que más me impresionó fue la portada, no porque se viera en ella a tres mujeres liberadas, casi en minifalda y enseñando los muslos dos de ella, fruto prohibido entonces aquí, sino la expresión casi indiferente de tres rostros en los que se podía ver decisión, criterio, valor y ningún desafío. De las tres, dos parecían más pasotas, la del centro, María Isabel Barreno, más arrogante. En mis viajes a Portugal intenté después saber qué había sido de ellas, pero no lo logré. Serán ya unas señoras casi septuagenarias que forman parte de la historia reciente de su país y de mi memoria histórica. Es un libro al que en ocasiones vuelvo y que aún debería leerse. Es una literatura autobiográfica, testimonio de una época, una denuncia implacable de la mística femenina de nuestro siglo XX, pues, como ellas mismas escriben, “manos nos recorren las carnes a fin de poseernos de nuevo, imponiéndonos la marca del dueño, porque causamos daños en el rechazo y el menstruo es el estigma que ellos toman por femenina causa para doblegarnos a su voluntad”. Mujer que me escuchas, ¿ha cambiado mucho de esto? Que así sea.

17. JUAN PEDRO QUIÑONERO


Vuelvo a ocuparme de Juan Pedro Quiñonero, totanero de París que ha donado parte importante de su biblioteca a esta ciudad. Tiempo ha que así sucedió y lo comentaron con bombo y platillo los medios de comunicación. Tengo entendido que está a punto de concluirse la catalogación de los libros que la componen, lo más granado de la literatura, ensayo y pensamiento de los infelices años setenta que preceden a la transición democrática que ha permitido que se escarbe ahora en los restos del pasado en busca de la memoria histórica. ¿Se es más demócrata por derribar las estatuas ecuestres del dictador? Se puede pensar que su presencia aviva la memoria del presente, histórica también, pues sirve para inculcar algo que no debe repetirse en la historia de España, aunque se mantiene en la práctica de la vida política porque, como dice JPQ, este país es cainita. De todos modos, si eso satisface a los demócratas, republicanos y federalistas de toda la vida, aunque moleste a otros, pues adelante, que no pasa nada, España no se rompe es la consigna. Pero si he citado a este amigo ha sido porque acaba de publicar un nuevo libro, una novela, más o menos en clave, titulada La locura de Lázaro. Pienso que JPQ tiene tendencia a ocultar cuanto quiere decir. Sucede en esta novela como en su Retrato del artista en el destierro, de 2004, en el que, habiendo podido decir qué pasó con su familia en la guerra civil, todo lo deja en el aire. Aquí lo comprendo porque es su intimidad, aunque yo pregunté en Totana y me dijeron: “si ha podido decirlo, ¿por qué no lo ha hecho?” En este caso se trata de una relación de sucesos que le ocurrieron / pudieron ocurrirle desde su llegada a Madrid. Pero nada queda claro. Otros críticos más avezados que yo, o conocedores de sus circunstancias, hablan de que Celia Jiruña Carón es Camilo José Cela, que se saba avanzando en su lectura. Crea un mundo mítico, Poncia (España), con su capital Caína (Madrid). Así que, sin ser una crónica sentimental de la época, sí es un paseo por el Callejón del Gato de su memoria personal, en el que uno se cruza con Dámaso Alonso, César González Ruano, Pío Baroja, Azorín y tantos y tantos protagonistas de estas efemérides. Es un texto sin diálogo que, sin duda alguna, participa del género autobiográfico, al menos desde ese punto de vista ficcional se escribe. Debo recomendársela a ustedes aun a sabiendas de que no la van a encontrar en Lorca. La ha publicado Ediciones Espuela de Plata de Sevilla. Pero, al ver su portada, les surgirá una pregunta: ¿por qué, debajo del título, pone novela? ¿Acaso el lector no puede deducirlo por sí sólo?

16. ONOMÁSTICAS


Tengo la costumbre de felicitar los santos de las personas cuyas direcciones figuran en mi directorio. Bien es verdad que sólo lo hago con las personas que tienen santos populares: Pedro, Juan, José. ¿Qué día se celebra San Jacinto, por ejemplo? A unos les toca por correo electrónico y a otros, los que no lo tienen, por teléfono. Así hice hace unos días con motivo de la fiesta del Pilar, en donde cada uno puede abuchear lo que le dé la gana, no en vano Madrid es capital de España y de la Autonomía, aunque ambicione este título último Getafe conocida por tener un equipo de futbol en primera. Yo creo que Getafe piensa que puede acoger a un presidente de la comunidad si es como Quique Sánchez Flores o Bernard Schuster. Pero si no le sale así y no permanece en primera, igual lo echan a la calle y, si pueden, no le pagan. Quizá, a Getafe le venga mejor ser provincia, como quiere Cartagena y así la Región de Madrid y la de Murcia se compondrán de varias provincias, lo que dificultará el aprendijase escolar, ya bajo mínimos, o exacerbará algún que otro nacionalismo cantonalista para que las haga independientes. Entonces, reclamaré que quiero volver al seno de mi tribu, que Lorca, aunque sea grande, ya está muy ocupada y es una Babilonia étnica. Ya entiendo por qué hay gente amiga que no quiere que escriba ni hable en ningún medio. No lo hace porque crea que me gusta exhibirme, sino porque se han dado cuenta de que mi mente tiene ya sus lapsus y coordina peor que antes. Me enrollo y la cosa se alarga sin sentido casi, o con mucho sentido quizá. Yo lo que quería decir es que el pasado día doce felicité a las Pilares que estaban en mi lista. Una estaba preparando una conferencia, la otra de viaje, la otra en el desfile de las fuerzas armadas en Madrid y las demás en sus rollos. Cuando le tocó el turno a Pilar Barnés, me comentó que hacía tiempo que no sabía nada de mí, que si me había enterado de que la habían hecho un homenaje en Murcia con otras personas mayores no sé por qué, puesto que no me quedé con el cante. Pilar Barnés es una roca en medio de un riachuelo: si viene poco agua allí queda; si es riada, también. La conocí siendo yo un crío y ella maestra en las Graduadas de la calle de la Cava. Luego fui compañero en el Alfonso X el Sabio. No he conocido otra mujer de tanta lectura. Todo lo bueno que le pase me satisface porque se lo merece. Quizá hubiera debido estar en Lorca para acompañarla en su homenaje. Calabardina me aisla pero eso es sin duda alguna bueno para mí.

15. LA RENTRÉE

No ha traído aún agua este otoño, cachorro aún, que es lo que hace falta porque de lo demás casi nos sobra. Inicio hoy mi segunda temporada de Mi firma en la SER, la primera se eterniza en un blog. Si digo SER, digo LORCA, porque yo, vaya por delante, no cobro de la SER, sino que acudo, como siempre he hecho, a la llamada amistosa que me brinda la posibilidad de opinar sobre cosas elegidas por mí. Estas cosas las escuchan siempre los amigos y las personas de buen juicio: al que no le guste yo, que no me escuche, por aquello de que a palabras sordas oídos necios. Hablaré de cuanto me apetezca, evitando se irrite contra mi quien no me soporte. Por eso pido agua, para que toda corra río abajo, aunque mis pelillos no irán a la mar, pues a su orilla vivo. Es decir, no habrá memoria histórica. En la repesca de la memoria histórica, siempre pierden los mismos, los malos son siempre los mismos: los que pierden. Así que, haré más de un comentario sobre este invento masoca. Sí me preocupa el afán que mucha gente tiene por salvar a los demás. Como Bush, que quiere salvar a un país entero, aún más, al mundo entero, cuando, en verdad, lo que busca es hacerlo según sus propios intereses no tanto políticos cuanto económicos: en cada hombre sólo ve un consumidor, o sea, alguien a quien se le puede vender algo. Eso es capitalismo puro y duro. ¿Por qué no deja que cada país viva según sus preceptos? ¿Puede ser democrático un organismo jerárquico? Pues habrá que dejar que los talibanes, chiitas, suníes, e incluso los habitantes de las islas Galápagos vivan como quieran. Que están atrasados, pues que busquen su desarrollo. Eso sí, en justa reciprocidad, cuando vengan aquí, que se sometan a nuestro modo de vivir. Volveré sobre ello. He vuelto a la ciudad para hacer unas cosas. Las calles me parecen más pequeñas. Pero un pajarito muy listo me dice que no, que son iguales, pero que hay más gente y más coches, dos motivos más para irse de este paraíso andante llamado Lorca y vivir en la anchura del litoral sin consumidores del veraneo. Así que, sin duda alguna, la nueva política municipal debe ir dirigida a hacer una ciudad más grande para que todos quepamos en ella, aunque me quedan mis dudas. A lo mejor, ni se arregla la Plaza de España. La verdad, es que así queda bien. Si permanece tal cual, el dinero que ahorramos lo dedicamos a algo serio. Además, nunca la he oído quejarse de su aspecto.

Sunday, June 25, 2006

14. TARDES FUTBOLERAS DE JUNIO


Las tardes que quedan de este junio ya en su mitad justa no tienen desperdicio. Fútbol por un tubo. Cuando no es España, es otro país el protagonista. Para esto de la pelota voy un poco a la contra, eso sí, después de observar un rato al equipo. Dije a un amigo, casi a comienzo de la temporada, que el Lorca echaría de menos los puntos mal dejados de ganar pudiendo haber entrado en nuestro zurrón o los perdidos sin necesidad, puntos escapados de nuestro cachulero que, al final, me han dado la razón, pues han sido los que han faltado para tocar el cielo con las manos. El que el Lorca haya hecho quizá el mejor fútbol de la segunda división sólo es el consuelo que le queda a quien ha visto la gloria pasar por la puerta de su casa y no ha alargado el brazo para quedarse con ella. Así pues, no hay que dejar de ser ponderado con relación a España. Estaba deseando la prensa que manda en esto del fútbol, como en casi todo lo de este pequeño país, que la selección española rompiese el molde para vociferar muy alto y muy fuerte. Bien es verdad que España salió muy nerviosa pero muy echada p’alante, no en vano se le notaba que tenía fe en sí misma y en sus posibilidades. Como tambien se notaba que Ucrania andaba muy entre el sí el no, se amedrentó, no pisó el área, los nombres no lo son todo, incluido Shevchenko. Raúl no es el que fue pero no por la lesión, sino porque el Real Madrid lo ha despersonalizado al situarlo en el campo en todos los sitios donde no hacía falta para darle espacio al último fichaje millonario. Raúl se ha hartado de correr y correr en el Bernabeu y en la selección sin saber hacia dónde en los últimos tiempos. A Raúl le falta ganarse el respeto del personal. Pero para ello ha de decir este es mi sitio de juego y si no lo hago ahí me voy a mi casa y se acaba esto. Como se debe acabar eso de mirar al cielo, que parece que los cuellos de los jugadores, no precisamente de cisne, se van a quebrar de tan forzados que están. Y tampoco hay por qué abrazarse como escolares, que el fútbol es cosa de hombres y no hay por qué hacer una piña como si fueran niños miedosos. ¿Será cosa del sicólogo o de Raúl? Así que ánimo y a seguir haciendo lo que os dé la gana, que es lo que hacéis. ¿Necesita el futbol español la filosofía casera de Luis Aragonés? ¡Ah! En Alemania, las cadenas públicas se han repartido los partidos y todos se retransmiten gratis. ¿Por qué aquí no ha sido así? Porque no se ha dejado pujar a la 1 para no endeudarse más, dirán. Mentira. Que si es rentable para la seis, la cuatro y el plus, también lo hubiera sido para la Primera.

Tuesday, June 06, 2006

13. NO HAY PAÑO QUE CIEN AÑOS DURE


No soy capaz de dudar de la existencia de la publicidad desde siempre. Hasta arreglarse físicamente la mujer es un anuncio de su deseo de estar presentable ante sí misma y ante el sexo masculino. Por eso, es muy fácil que, antiguamente, el paño fino se vendiese en el arca, hipérbole de lo que supone la calidad de un objeto que no había que airear mucho, no se ajase. Mas hoy no debe ser así. Hay que anunciar el producto, hacer publicidad de una cara bonita, de un objeto inocuo, vacuo o de algo trascendente. Lorca es una ciudad que busca darse a conocer por cuanto encierra, séase gastronomía, tradición, paisaje, monumentos antiguos y modernos. Pero destaca, sin duda, por ser una ciudad que acepta, admite y, en la proporción que sea, apoya manifestaciones culturales de las que, después, nadie se ocupa de contar algo. Creo que, con casi toda justicia, se puede considerar a Lorca como ciudad de congresos y no sólo humanísticos. En los últimos años, desde que la concejalía de cultura está regida por su actual representante municipal, he anotado los siguientes congresos relacionados siempre con la literatura o la historia, sin contar con las Jornadas o Encuentros de los Jóvenes Medievalistas o de otras ramas del saber: Congreso de la Asociación Europea de Profesores de Español (2002), Congreso de la Asociación de Licenciados y Doctores de Español en estados Unidos (2003), Primer Congreso Internacional sobre José Musso Valiente y su época (2004), congreso celebrado en Lorca organizado por la Universidad de Murcia y el Ayuntamiento de Lorca, y el recientemente clausurado V Congreso de la Sociedad de Estudios Latinos, (SELat), con sede en Madrid, que eligieron nuestra ciudad para celebrar su Congreso y su Asamblea. Pues es una pena que tanto esfuerzo no tenga un equilibrio publicitario, pues creo que sólo ha aparecido una reseña en la prensa local. En Murcia, todo esto se ignora porque estas noticias, para ellos locales, ya han aparecido aquí. Y yo digo: aquí sí, allí no. Peor me lo ponen cuando se trata del nivel superior o nacional. Nadie se ha enterado de esta celebración. Al menos yo no he tenido la oportunidad de leer ni una noticia sobre el congreso en la prensa nacional. Puedo testimoniar que los congresistas se ha marchado encantados de la ciudad pues no esperaban encontrar ni edificios tan suntuosos ni el aire clásico de la misma ni el equipamiento cultural que posee. Y, por supuesto, del trato y de la cordialidad. Muchos de ellos, volverán. Incluso los del extranjero. Pero, ¿no podía haber llegado la noticia más allá? Creo interesante que a niveles nacionales se den cuenta de estos sucesos. No en vano, se ha paseado por Lorca lo más ilustre, científicamente hablando, de los humanistas europeos, por supuesto españoles. Pero han pasado totalmente ignorados, como si no existiesen. Así que el buen paño ha quedado, una vez más, en el arca, cosa que lamento.

Thursday, May 25, 2006

12. UNA VOZ RONCA Y PROFUNDA



Eliodoro Puche le dedica un libro a una señora llamada Aurora Guilmáin. El libro se titula Marinero de amor y lo acaba de escribir, al parecer, en 1942, aunque se ha publicado hace pocos años. A comienzos del verano de 1939, Ofelia Guilmáin llega a México en compañía de su madre, curiosamente llamada Aurora. Intento averiguar si se trata de la misma Aurora. Ofelia llega a México tras haber sido actriz en El Retablo Rojo, réplica femenina La Barraca de García Lorca, y la muerte de dos hermanos en la guerra civil. Su última salida es exiliarse. Todas esas circunstancias las cuenta en un libro de reciente publicación y que no encuentro en España y ni siquiera la editorial Océano me lo remite, previo pago de su importe, desde México. Lo escribió Carlos Pascual, actor, y el título del libro es el siguiente: El retablo rojo. Vida, obra y milagros de Ofelia Guilmain, México, Editorial Océano, 2006. Según Mateo García Bazán, mexicano de Tijuana o Zacatecas, Ofelia es hija natural de Aurora, pero no es así porque se conoce el nombre del padre, Juan Puerta, que, sin embargo, Ofelia no lleva. También se puede pensar que Eliodoro, que vivió en Madrid desde 1908 hasta 1928, aun cuando venía con frecuencia a Lorca, tuvo cierta relación con esta Aurora Guilmáin, cubana, hermana de un traductor y novelista, Andrés Guilmáin, y que bien pudo ser el padre de esa criatura llamada Ofelia con el apellido solo de la madre. Quizá, el hijo de Ofelia, Juan Ferrara, pudiera aclarar estos aspectos aunque creo que no es conveniente que conozca mi suposición. pues entra dentro de la íntimo de las personas y yo no quiero jugar con eso. Si ella lo confiesa en el libro, pues bien, en caso contrario, mejor que un tupido silencio corra sobre ello, puesto que tampoco afecta en nada al poeta Eliodoro, me refiero a su poesía. Pero, pensando y dándole vueltas una y otra vez, creo que nada de esto es así, sino que, simple y llanamente es una ficción, aunque no tengo aún todos los hilos cogidos. Es perfectamente creíble que Eliodoro la conociera; pero no lo es que ella le escribiera preguntándole por su vida cuando estaba saliendo de España. Cuando un poeta lleva ya más de cuarenta años muerto, de ese poeta, más que los datos biográficos que, por cierto, no fueron registrados por sus contemporáneos, lo único que interesa es su poesía. Más de cien poemas de Eliodoro, entre ellos ocho inéditos, se podrán leer en la Antología que se presentará el próximo día 24 en Lorca. Espero que los lectores de este libro, Una voz ronca y profunda, disfruten poéticamente. De lo otro, que se encarguen los investigadores.

11. LOS GIRASOLES CIEGOS


Hace un tiempo me recomendaron la lectura de un libro: Los girasoles ciegos. Como llevo tantas cosas en danza aunque la mayoría de ellas no me interesan pero son peticiones de amigos, me olvidé hasta del título. Los otros días me preguntaron por el libro. Me disculpé por no haberlo leído y me insistieron en su calidad hasta ponerlo por las nubes. Así que me fui a la librería y lo adquirí. Tengo, pues, un ejemplar de la décima edición. Alberto Méndez, su autor, o quizá el libro, es Premio de la Crítica y Premio Nacional de Narrativa y, creo, que el otro día le dieron otro gran premio según vi en televisión. Así que lo he leído, no porque me divirtiera o gustara, sino por tener suficientes elementos de juicio para hablar sobre él porque voy a tener que comentarlo como mucho, si no antes, el día 24 de este mayo que aún no es florido y hermoso. En principio, me parecen cuatro relatos independientes a los que se les ha buscado un hilo conductor: el que sus protagonistas sean personajes derrotados por la guerra civil, aunque se incluya en ellos hasta los vencedores. No le pongo muchos inconvenientes al desarrollo literario, ni al estilo del autor, ni a la focalización u otros elementos que hay que tener en cuenta para ver si un libro es objetivamente bueno o no porque, en principio, es un buen libro. Lo que no me gusta nada es el tema. Tengo verdadera aversión a las historia macabras de la posguerra porque yo la he vivido. De la guerra escuché muchas cosas cuando los mayores se juntaban en tertulia y creían que los pequeños dormíamos. Estábamos con la oreja tiesa para saber de qué hablaban. Así que supe que a fulanico lo habían llevado a la cárcel por decir no sé qué favorable a Giral. Puedo contar con detalles, ya lo he hecho brevemente, cómo estaba junto a un amigo que conoció a su padre cuando llegó trasladado a la cárcel de Lorca desde el Penal de Santa María. Sería el año 1949 ó 1950. Venía el padre esposado, era un rojo, y conducido por la guardia civil, no la de ahora, sino la del tricornio y la capa. Cuando salió de la cárcel, la familia se fue de Lorca. Podría contar algunas cosas más que viví. Como el tener que ir a entierros de compañeros de colegio muertos de hambre porque el padre estaba en la cárcel y apenas se comía. Me acuerdo aún del nombre de uno y de la calle y casa en la que malvivía. Recordar estas cosas no me gusta porque son muy tristes. Así que esta no-novela me parece triste, me parece que no merece la pena contar estas cosas aunque se diga que se pierde la memoria histórica porque son muy lastimosas y lastimeras, indican una época monstruosa en la España de hace apenas unos años y sólo sirven para renovar los odios. Sólo se evitarán cuando se olviden. También es verdad que cosas tan tremendas como las que se cuentan en Los girasoles ciegos están pasando ahora mismo en algún lugar del mundo y creo que estas cosas no deben pasar en ningún país. Lean, lean ustedes Los girasoles ciegos y no quedarán indiferentes. Odiarán a quienes hicieron lo que hicieron entre el 1936 y 1939 y desde 1939 hasta la muerte de Franco, de uno y otro bando. Pero no creo que por ello se haya de preferir no haber nacido en España, como acaba de decir Fernando Sánchez Dragó que perdió a su padre entonces. O preferir la República porque la Dictadura causó la muerte de un familiar, con todos los respetos a ellos y a todos los muertos a causa de la guerra civil. Por mi parte, jamás contaré mis circunstancias familiares en aquel tiempo de escasa fortuna. Pero cada uno es libre de hacer de su capa un sayo y con sus recuerdos unos girasoles ciegos.

10. MEJOR ESCLAVO QUE LIBRE



Cuando existe algo o alguien contra lo que luchar políticamente, es decir, por una mejora sustancial de una forma de vida social o intelectual, se agudiza el ingenio y muchas cosas cobran sentido, como el estilo de ser, como transformarse en algo útil, como entender el propio valor de la persona humana. Lo complejo de la vida actual hace que, instalados en lo placentero de una existencia sin mucho sentido, si acaso el del consumo, las marcas de ropa, el mundo globalizado que ha igualado por abajo, que no ha valorado la inteligencia, que necesita que el trabajador no piense, nunca un hombre o una mujer hayan valido tan poco. Nos cobran hasta por tener la cuenta en un banco o caja de ahorros. Lo del banco hasta se puede entender, porque han de repartir dinero, dividendos, a los accionistas, es decir, hacer que los ricos sean siempre más ricos, pero lo de las cajas es que no es comprensible: su única razón de ser es atender a una obra social cuyo costo se puede conseguir por los modos tradicionales: inversión de sus pasivos. Pero, el haber dejado que los políticos hagan lo que ellos quieran, como si nuestros votos los pudiesen usar como les plazca, ha determinado que también pugnen por la dirección y uso de aquellos beneficios que deberían ser enteramente sociales. ¿Para qué necesitan las comisiones exhorbitantes que te cobran por tener una cartilla en tal caja y mover poco la dicha cuenta? ¿Hay que pagar 21 euros al año por no mover una cuenta? Disparate. A mí, la verdad, me da igual si me pagan por la caja o banco o si, como antes, iba el cartero a llevarte el giro. Hicieron bancos y cajas campañas para que se domiciliase la nómina, incluso te hacen relagos, verbi gratia, unas maletas para que se usen cuando se viaje con el INSERSO, el que lo haga. Y ahora, con el chollo conseguido, te maltratan cómo y cuándo les da la gana. Puedes ejercer tu libertad e irte a otra entidad, pero te hará lo mismo. ¿Es que no hay quien nos defienda? ¿Es que soy yo solo el que se da cuenta de eso? ¿Cuándo se va a simplificar el misterio que supone la lectura de un recibo de la luz, del agua enormemente cara que estamos pagando, incluidas no sé cuántas depuradoras y otras zarandajas? Hay que enterarse de cuánto, cómo y cuándo pagaban los hombre y mujeres medievales para saber que peor que a ellos nos tratan con los impuestos que pagamos hasta por respirar y para que los políticos los inviertan donde les dé la gana, algunos en su beneficio, como desafortunadamente vemos en ocasiones. Alguna veces el hombre libre sueña que como esclavo tendría menos problemas: al menos no tendría que pagar impuestos ni tener una cuenta en un banco o caja de ahorros.

Tuesday, March 28, 2006

9. LAS REBELIONES INÚTILES.


Hay rebeliones que me parecen inútiles. Sobre todo por quienes la protagonizan. Me refiero en este caso a Blatter, máximo mandamás de la FIFA. Estos señores viven en poltrona de oro, ganan su peso en oro, los tratan y se tratan a cuerpo de rey y se vuelven contra quienes les pagan, olvidando que con el dinero de los clubes, se dan la vida padre. Lo peor es que creen que se lo merecen. Si un club deja un jugador para la selección y este jugador vuelve lesionado, es la FIFA la que debería pagar el importe de los daños y perjuicios que se ocasionan al club. Antes, cuando no había mercantilismo, se participaba y era un orgullo. Ahora es un orgullo participar a cambio de dinero. Cuanto más te den, más prestigiado estás. Yo, por mi parte, sólo aspiro a que me paguen por hora de escritura lo mismo que a la señora de la limpieza de mi casa: vamos llegando ya a diez euros por hora. Pero no se revuelve contra mí si se le rompe una escoba. Le compro otra y ya está. Pues cuando se rompa un jugador se debe devolver curado y con los gastos a su costa. Pero así va este mundo. El poder se lo cree todo. Hasta tal punto que el que lo detenta se cree que es suyo y que lo puede utilizar para amedrentar. El poder está para asegurar el orden y las reglas del juego. Viene esto para aplicarlo a la política. Me parece muy bien que los unos y los otros se peleen en el régimen interno por el poder, por ascender en la escala del poder, incluso por lo que conlleva o se cree que conlleva. Si lo conlleva, hablar de políticos es como hablar de los cazadores de focas. Si no lo conlleva, ¿por qué correr tras él desaforadamente? Si tan bueno es el político de turno y tanto le place procurar el bien de sus conciudadanos, pues que haga lo mismo desde el trabajo de cada día y nos evitamos un sueldo más grande del que gana en su profesión. Lo que sucede es que desde el trabajo apenas se prospera. Pero desde el poder sí. Pero si las declaraciones de Blatter son funestas y poco políticas, mira por dónde, pues debía decir que hay que enterrar el hacha de guerra y llegar a un posible acuerdo, y en las negocionaciones romperles el cuello a los cisnes con dureza, de igual modo debían proceder los políticos en lugar de contar sus lamentos en las hojas de los periódicos que te dejan en el buzón de la puerta de la casa. Qué desagradable es, qué mala imagen genera. Habría que cobrarles por publicar sus declaraciones en contra de su partido y por hablar mal del contrario. Los platos sucios se lavan en el lavavajillas de casa. Eso sí, los mensajes se dejan para que el interesado lo sepa, pero a la hora de tomar café, no que el público se desayune con un sapo político cada uno de los días del año. Por mí, que se queden con el poder, pero que no tenga que tomar bicarbonato para eliminar el sapo del día. Aunque sea ecológico y protegido por una oenege de esas cuyos presidentes tienen poder y sueldo estipulado, pues resulta que las oeneges ecológicas también necesitan dinero. Por eso hay gente que tampoco cree en ellas.

Tuesday, January 31, 2006

8. DE NUEVO UN LIBRO: GAYA EN PARIS Y JPG EN LA PINTURA


El pasado diciembre tuvo lugar en Murcia la presentación del libro de Juan Pedro Quiñonero Ramón Gaya y el destino de la pintura. De Juan Pedro Quiñonero hemos escrito con anterioridad con motivo de haber donado, por mi intercesión, su biblioteca, a nuestra ciudad, libros que próximamente van a ser catalogados, lo que no deja de parecernos algo importante, pues así los libros no se “mueren” en las cajas y pueden ser disfrutados por los lectores e investigadores. Con referencia al libro en cuestión, me da la sensación que es la puesta el día de unos escritos anteriores, cercanos algunos a los años setenta del pasado siglo. Pero no es un libros sobre Ramón Gaya. No es, pues, una biografía del pintor murciano, ni siguiera un análisis de su pintura, etapas pictóricas, influencias y otros menesteres de los que se ocupa un crítico. Más bien se trata de Gaya como referente cultural desde una trayectoria en la que el pintor se transterra de su casa, patria y parentela y resiste en el París de todas las patrias o todas las culturas. Juan Pedro Quiñonero está instalado en esa tendencia desde que él mismo se marchó al París que parece la patria del mundo, la acogedora de exiliados españoles y otros tópicos más o menos románticos. Juan Pedro Quiñonero enjuicia siempre las cosas desde el exilio y persecución de sus padres desde la cercana Totana, sobre todo después de la guerra incivil, y su instalación en París como si allí no pasase nada. Y uno más de los que se ajustan a este tópico es Gaya. Bien es verdad que la atalaya desde la que avizora Juan Pedro Quiñonero es lo suficientemente alta y con una perspectiva magnífica para que la visión, sin ser sesgada, más bien personalista, sea correcta y por supuesto nos introduzca en un mundo en el que todo tiene su encanto, aunque no tengamos interiorizada la visión cosmopolita, subsumidos como estamos en nuestra destartalada visión pueblerina. Claro que el precio pagado es menor que si hubiésemos estado en la vorágine. Siempre nos quedará París es una frase cinematográfica. París siempre será el oscuro deseo de un viaje tópico y genérico. A Musso ya le propuso Sebastián de Miñano el viaje a París y Londres. No es lo mismo que vivir en París como hizo Gaya y como hace Juan Pedro Quiñonero. Así que nosotros hacemos sólo lo que podemos: ver París desde el prisma de los demás y a Gaya como un pintor murciano sin muchas referencias en nuestra ciudad. Aquí, todos somos más mediocres. Y París, a veces, tampoco vale una misa.